Hacemos un abordaje integral y multidisciplinar, partiendo de una orientación psicológica cognitiva-conductual y teniendo en cuenta las características individuales de cada persona.
La terapia cognitivo-conductual consiste en detectar aquellos pensamientos distorsionados que tenemos y que hacen que nos sintamos mal, y aprender a gestionar las emociones. Cambiando los pensamientos y los sistemas de interpretación de la realidad modificaremos las emociones y nuestra conducta. En este trabajo es muy importante la participación activa tanto del terapeuta como del paciente. Es necesaria una interacción constante para poder detectar estos pensamientos inadecuados y sustituirlos por otros más realistas. |
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El trabajo terapéutico se coordina con otros profesionales tanto del ámbito de la salud como del ámbito de la educación (psiquiatras, profesores, asistentes sociales…), con el fin de poder hacer un abordaje terapéutico más global. A lo largo de la terapia los diferentes profesionales realizan sesiones de seguimiento donde se delimita la problemática a tratar y se diseña el plan terapéutico más adecuado.
El plan de intervención seguirá los siguientes puntos: